La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia) corroboró por ese entonces que la quema de la selva aumentó durante los primeros meses de la cuarentena por el coronavirus. “Personas inescrupulosas están duplicando los daños ambientales sobre las áreas de importancia ecológica.
Concentra las mayores detecciones tempranas de deforestación del primer trimestre de 2020. Está localizado en límites de los municipios de San José del Guaviare y El Retorno, afectando una gran extensión del resguardo indígena Nukak-Maku y la zona occidental de la Reserva Nacional Natural Nukak.
De acuerdo con el Ideam la ampliación o apertura de vías no planificadas promueve la deforestación en esta zona. Persiste la conversión de bosques en pastizales con fines de acaparamiento de tierras y desarrollo de malas prácticas en ganadería extensiva. Hay una expansión de cultivos ilícitos.
La cuarentena se convirtió en el escenario perfecto para que los deforestadores impulsarán con mayor fuerza la tala y la quema de la selva.